Ilford Delta 3200. Las imágenes surgen de la oscuridad

Con los nombres de las películas podemos prever que resultados podremos obtener de las mismas, en el caso de la Ilford Delta 3200 esta premonición se hace mucho más evidente. Con un ISO tan alto, esta película es indicada para interiores pobremente iluminados, escenas nocturnas y días intensamente nublados.

Ilford_Delta3200_KleinbildfilmUtilizaremos esta película siempre que no queramos emplear la luz artificial del flash o exposiciones largas montando la cámara sobre un trípode, en cuyo caso películas con ISO 100 sería más indicado. Pero si queremos rapidez y flexibilidad a la hora de realizar las tomas y captar elementos más o menos dinámicos sin importarnos mucho el grano obtenido, esta será nuestra película.

No quiere decir que no podamos utilizar esta película con condiciones luminosas óptimas pero tendremos que asumir una intensidad de grano potente y considerarlo como un elementos creativo más.

No considero que la utilización de esta película sea un ciclo cerrado, tengo pendiente de probarla en un interior pobremente iluminado como podría ser un bar de copas y su comportamiento en los retratos.

la Delta 3200 es la única película de alta sensibilidad en blanco y negro del mercado, no sería de extrañar que se dejara de comercializar en un tiempo no muy lejano y tener que recurrir a forzados en sensibilidades más bajas para conseguir resultados similares.

Más imágenes obtenidas con esta película en ImageShack

Equipos y materiales utilizados:

Lubitel 166B. La cámara de los Soviets


La Lubitel 166B fue una cámara fabricada entre 1980 y 1990 en la Unión Soviética. Una alternativa “barata” a una cámara TLR(Twin Lens Reflex) de medio formato. Es una evolución inmediata de la Lubitel 166, que a su vez lo es de las distintas versiones TLR desarrolladas por la Fábrica Estatal GOMTZ  desde de 1949 (a partir de 1965 LOMO). Esta toma su nombre de la  palabra rusa “Lubitel” que significa “Amateur”.

Orígenes

Para conocer mejor esta cámara, veamos primero el contexto histórico. Una vez finalizada la II Guerra Mundial, gran parte de Alemania –RDA-cayo bajo la influencia de la Unión Soviética . Con el control de este territorio, contaron con un recurso crucial para su pujante nación: el conocimiento y las herramientas de la industria óptica y fotográfica alemana. Entonces se desmantelaron fábricas enteras y se enviaron al Este.
Uno de los beneficiarios de esta nueva tecnología fue "GOMZ", que equivale a “Gosularstvennyi Optiko-Mekhanicheskii Zavod”, Fábrica estatal óptico-mecánica. Esta empresa, fundada en San Petersburgo (entonces Leningrado) en 1932, era una de las compañías ópticas más antiguas de Rusia. En 1965 su nombre cambió a algo que nos resulta algo más familiar: Leningradskoe Optiko Mekhanichesko Obedinenie (Unión óptico-mecánica de Leningrado) o simplemente, “LOMO”.
Aproximadamente un año después del fin de la guerra, GOMZ presentó una cámara nueva. Esta pequeña cámara de formato medio y lente doble se dedicó a la Organización de la Juventud Comunista de la Unión Soviética y por ello recibió el nombre de “Komsomolets.” En el exterior, era una copia obvia de la Voightlander Brilliant, una revolucionaria cámara réflex de dos objetivos o TLR, que se creó casi 10 años antes. Incorporaba una lente de cristal y un cuerpo de ligera baquelita, una primitiva forma de plástico.
Tras varios años de producción de Komsomolets, la fábrica GOMZ presentó  una nueva cámara con una característica radicalmente importante: las lentes acopladas. Esto significó que al enfocar la lente de visualización se enfocaba la lente de captación, con lo que el fotógrafo podía captar con precisión al sujeto. A esta cámara se la llamó "Lubitel", que se puede traducir aproximadamente como "Amateur" en ruso.
A partir de la concepción original de la Lubitel en 1949, hasta el final de su producción a principios de la década de los noventa, se produjeron entre 4 y 5 millones de cámaras. Con estas asombrosas cifras, es fácil entender el impacto que tuvo la Lubitel en sus seguidores y propietarios, tanto dentro como fuera de la Unión Soviética.

Komsomolets

komsomoletsProducida entre 1946 y 1950 / Aproximadamente 25.000 unidades
Obturador central con B, 1/25, 1/50. 1/100 s
T-21 lente de captación 80/6,3, lente de visualización 75/4,5
Esta cámara, que recibió el nombre "Komsomol" en claro homenaje a la Organización de la Juventud Comunista, es uno de los primeros productos creados por la renacida industria fotográfica soviética. También es la primera cámara réflex de lente doble (TLR) creada en la Unión Soviética. En general, se trata de una copia exacta de la original Voigtländer Brilliant sin enfoque, si bien es cierto que se simplificó bastante el diseño del cuerpo. Se fabricó con baquelita, un predecesor del plástico actual. Aunque la Voigtländer Brilliant con enfoque se presentó ocho años antes, la Komsomolets se modeló según la primera Brilliant, por lo que las lentes de visualización y de captación no están conectadas.

Lubitel

lubitel_amateurProducida entre 1949 y 1956 / Más de un millón de unidades
Obturador central “ZT-5”: 1/10 – 1/200 s
Lente de captación T22 75/4,5 (recubierta), lente de visualización 60/2,8
La sucesora de la Komsomolets presenta una importante innovación, inspirada en la Voightlander Brilliant de 1938: un engranaje acoplado para conectar las lentes de captación y de visualización, de modo que ambas se pueden enfocar al mismo tiempo. El obturador presentaba una gama más amplia de velocidades y la dos lentes se abrían al mismo tiempo. Presentaba un brillo de f/2,8 y un ángulo de visión más amplio. Al igual que la Komsomolets, se fabricó con baquelita.

Lubitel 2

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Producida entre 1955 y 1980 / Más de dos millones de unidades

La Lubitel 2 es casi idéntica a la Lubitel pero con algunas variaciones. Lo más destacado de esta cámara es que ahora incluía un temporizador y un sincronizador de flash. Las Lubitel 2 se produjeron con placas en caracteres latinos y cirílicos y se fabricaron para una amplia variedad de mercados de exportación y socios extranjeros.

Lubitel 166

lubitel166
Producida entre 1976 y 1986 aproximadamente 70.000 unidades

A comienzos de 1976, la Lubitel se moldeó con plástico moderno, en lugar de baquelita. Presentaba algunas mejoras importantes con respecto a la Lubitel 2, principalmente un contador de película, en lugar de una ventana roja, y el avance y el obturador acoplados. Una de las variantes que ha sido más objeto de colección se realizó en 1980 para conmemorar los Juegos Olímpicos de Moscú.


Lubitel 166B

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Producida entre 1980 y 1990 / Aproximadamente 900.000 unidades

Este modelo es una copia simplificada de la Lubitel 166. No hay ni rastro del contador de película ni del avance y el obturador acoplado. A cambio, tienes un conjunto de prácticos símbolos meteorológicos como guía de ajustes de exposición.


Lubitel 166B Universal

universal
Producida entre 1983 y 1993 / Aproximadamente 400.000 unidades

Con este modelo finalizó la producción de la clásica Lubitel. Esta cámara es en esencia idéntica a la 166B, pero incluye una máscara para dos formatos de película: 6 x 6 cm y 6 x 4,5 cm. Se fabricó activamente hasta 1993.

Lubitel +

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En producción desde 2.009

Su fabricación ya no es, evidentemente, de origen soviético o ruso y se trata más bien de una revisión de la Lubitel 166B Universal, enmarcada dentro de la tendencia actual de la fotografía lomo.
Sus características diferenciadoras con la última Lubitel clásica son un cristal del visor  perfectamente plano que cubre el 100% de la imagen y la posibilidad de fotografiar en formato 35 mm, además de otras características relacionadas con la fotografía lomo.



LUBITEL 166B

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La LUBITEL 166B es una cámara simple creada en un principio para fotógrafos aficionados pero que para su manejo hoy en día, requiere conocimientos tales como tiempos de exposición, aberturas de diafrágmas, profundidad de campo, etc. al carecer de exposimetro y cualquier otro tipo de automátismo.
No produce fotografías de gran calidad, sobre todo en cuanto a su nitidez y su manejo es laborioso, pero es una herramienta poderosa para aprender hacer fotos.
La cámara incorpora una lente, dos visores, selectores de velocidad de obturación y apertura de diafragma, temporizador y sincronización con flash.

Hay que levantar la pequeña cubierta del visor para ver reflejada la imagen que capturaremos. El enfoque de la imagen se realiza por la leve rotación de la lente de forma que los cambios son susceptibles en el visor.

Las escalas de distancia, diafragmas, velocidades y todas las unidades de control se encuentran colocadas y se manejan en los anillos exteriores de los dos objetivos. El contador de exposiciones se visualiza a través de la ventana que deja ver el número de exposiciones impreso en la parte trasera de la película.
Debido al visor reflex es posible tomar capturas tanto por el nivel superior de la cámara así como horizontalmente en ángulo recto. La lente del visor tiene una luminosidad de f/2.8, bastante más alta que la lente fotográfica.

Cuando se van a tomar fotografías a la altura de los ojos se suele utilizar el “visor deportivo” aunque para usarlo es necesario tener una experiencia previa en la estimación de distancias a ojo para utilizar la escala (ya que no se visualiza el enfoque).
Para conseguir una buena exposición deberemos manejar con buena intuición la Regla 16 pero lo más práctico será utilizar un exposimetro individual o utilizar el de una cámara reflex actual y aplicar los datos a nuestra Lubitel.
Datos técnicos:
Tipo de película: De formato medio 120.

Tamaño del fotograma: 6 x 6.

Número de exposiciones: 12.

Lente fotográfica T-22 formada por tres elementos anstigmaticos:
  ·Distancia focal: 75 mm.
  ·Apertura del diafragma: Desde f/4.5 hasta f/22.

Apertura del visor reflex: f/2.8.

Velocidades de obturación: 1/250, 1/125, 1/60, 1/30, 1/15 y modo “B” (Bulb).

Distancias de enfoque: De 1.4 m. hasta infinito.

Tiempo del temporizador: 7 y 12 segundos.
Su utilización es divertida. En este sentido recogemos un texto que reproduce perfectamente el momento en que hicimos nuestra primera fotografía con una Lubitel 166B:
“El proceso de disparar esta cámara es un ritual no extremadamente rápido: compones en la mente, miras la luz del cielo, usas la regla f/16 o un fotómetro para calcular la velocidad, decides el campo focal, con lo que debes reconsiderar la velocidad del disparo, te das cuentas que no tienes esa velocidad, así que usas una parecida y una exposición “por ahí cerca”, compones en el visor, te das cuenta de que estás tomando la cámara muy cerca y que no la tienes derecha, sacas la lupa de enfoque, enfocas, cargas el gatillo, disparas, mueves la tapa de la ventana trasera, mueves el rollo a la siguiente posición, tapas la ventana trasera. Es un proceso bastante divertido, …”
Es evidente que realizar fotografías con esta cámara de elementos en movimiento resulta bastante complicado.

El Obturador

shutterEl obturador es la parte más compleja de la cámara, veamos sus partes y funcionamiento:
  1. 1. Antes de realizar cualquier acción con el obturador, tenemos que amartillarlo con esta palanca, mostrada aquí en la posición amartillada.
  2. 2. La palanca de liberación de obturador, en definitiva “el botón de disparo”
  3. 3. Entrada para cable disparador.
  4. 4. Selector de apertura del diafragma, en este caso 11.
  5. 5. Palanca de velocidad de obturador, en este caso 1/60.
  6. 6. Palanca de temporizador.
  7. 7. Entrada PC para flash.
  8. 8. Aguja indicando apertura del diafragma.
  9. 9. Marca que indica la velocidad del obturador.


Y esta es a grandes rasgos la historia y las características de mi primera cámara de formato medio. No es una gran cámara pero es económica –en e-bay se puede conseguir por un precio interesante- y sientes el hecho fotográfico mucho más cercano. Sinceramente creo que es una herramienta con la que realmente aprendes a fotografiar o por lo menos comprendes y entiendes lo que es “tomar una fotografía”
Notas:
Para realizar este artículo se ha tomado y se tomará información de los siguientes sitios:
http://www.lamiradadelfotografo.com/lubitel-166b.html
http://www.sovietcams.com/index.php?740650247
http://cameras.alfredklomp.com/lubitel2/
http://microsites.lomography.es/lubitel166+/history
Esta página se actualiza con regularidad.























Kodak 400TX. Una película todoterreno

Tras doce días de espera recogí el revelado acompañado del CD con las imágenes escaneadas de la película Kodak Tri-X 400TX.  Mi laboratorio habitual no realiza revelados en blanco y negro y este lo había encargado a un tercero ubicado fuera de Baleares con un resultado desolador: negativos con manchas de revelado, rallados, artefactos; acompañado de un lamentable escaneado donde todas las deficiencias del negativo aparecían resaltadas en las imágenes finales.

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Lo ideal habría sido efectuar el ciclo de revelado uno mismo, pero ante la posibilidad física actual de realizarlo y ante el desastre inicial decidí escanear yo mismo las imágenes con el escaner CanoScan 9000F y solventar la situación de la mejor manera posible, partiendo del hecho que tenía unos negativos con unas deficiencias irrecuperables.
Las imágenes que aquí os muestro –podéis ver más ejemplos en el álbum  de flickr- es el resultado de haberlas escaneadas con el programa propio del escaner. Una situación resuelta con dignidad.
El resultado, dentro de lo que cabe, es plenamente satisfactorio: una mayoría de tomas realizadas con una exposición correcta y equilibrada tanto en exteriores como en interiores en los que no se ha utilizado el flash y que no han requerido complicadas ediciones posteriores ni a nivel general, ni local.
Un grano comedido y agradable con el que se puede maniobrar a la hora de editar, con esto quiero decir que como elemento visual lo podemos usar o simplemente eliminarlo sin que afecte en nuestra contra en cuanto a la definición de la imagen final. Una película ideal para forzados con valores ISO más altos.
En definitiva, una película todoterreno que al tener un ISO medio-alto de 400 podemos usar en situaciones de iluminación normal como extremas.
Dejo para la próxima entrada mis impresiones sobre el Escaner CanoScan 9000F así como el programa de escaneo SilverFast 8.0.
Equipo y materiales utilizados:
Nikon FM2 jpgmollpt 28-85KODAK TRIX400cANOsCAN9000

Kodak Ektar 100


En esta ocasión la prueba de película corresponde a la Kodak Ektar 100, según Kodak, esta película ofrece un grano muy fino, gran viveza en los colores y una buena nitidez.
La imagen mostrada corresponde a Can Vivot y su tradicional patio mallorquín en pleno corazón de Palma de Mallorca.
Como en anteriores ocasiones quedo a expensas de una correcto escaneo de la película por parte de mi laboratorio de confianza habitual. Parece que efectivamente se cumple la condición de un grano fino –ya lo puede ser para un ISO 100- y la copia también tiene unos colores cálidos y una nitidez correcta.
A continuación la imagen tal cual vino escaneada del laboratorio:
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Original escaneado en laboratorio
ektar 100Así como con las películas de la gama Kodak Portra el plugin Dfine de Nik Collection se tuvo que emplear a fondo en lo que respecta a la reducción de grano –ISO 400 y 800-, para el Ektar apenas se aprecia la diferencia al aplicar el plugin. Aunque en lo que respecta a los colores, personalmente, encuentro que Portra ofrece mayor rango dinámico de entrada.
Como habréis podido apreciar en todas esta fotografías realizadas con película, la edición que suelo realizar es mínima y poco intrusiva porque de entrada las propiedades de las mismas ya me ofrecen lo que busco y espero de ellas. La principal variación en esta imagen respecto del original escaneado ha sido la corrección óptica de los elementos arquitectónicos que aparecen para ganar en horizontalidad.
Otras fotografías realizadas con Kodak Ektar 100:



Equipos y materiales utilizados:
Nikon F90XNikkor 28-70 jpgSin título-1

Kodak Portra 800

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Una vez finalizada la revolución digital y su definitivo establecimiento en el mundo de la fotografía como principal soporte de la imagen, cabe  vislumbrar en que posición ha quedado en este derrocamiento tecnológico la fotografía analógica.
No me extenderé más en la cuestión evolutiva de la fotografía por medios análogicos aunque sí merece un artículo aparte, ya que si tiene una progresión limitada no esta ni muchísimo menos acabada.
En mi anterior artículo sobre la película Kodak Portra 400 vaticinaba un futuro prometedor para la fotografía en soporte analógico de la mano de Kodak, nada más lejo de la realidad al día de hoy. La compañía inmersa en un saneamiento económico sinfin para salir de la suspensión de pagos, mantiene a su división de película en la cuerda floja.
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Kodak Portra 800
Mientras se deciden todas estas cuestiones de giros tecnológicos y empresariales, por mi parte intentaré disfrutar mientras pueda del placer de fotografiar con el tradicional carrete, en esta ocasión me quiero centrar en mi experiencia en el uso de la película Kodak Portra 800.
Todo lo que comenté en su momento para la Portra 400 es de aplicación para la Portra 800 y esto es amplio rango dinámico en todas las tomas en general o sea cubre casi todas las diferencia entre los tonos más claros y los más oscuros. Sin luces reventadas ni zonas empastadas.
Pero, vamos a centrarnos en el retrato de Soco y Hector, partimos de la imagen revelada y escaneada en un laboratorio comercial comparándola con la editada y definitiva
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                    Original escaneado de laboratorio                                                           Copia editada
En esta ocasión he cambiado de laboratorio para el revelado y escaneado, creo que estoy más contento, pero esto se trata de una apreciación subjetiva. Al igual que la vez anterior, es sorprendente la riqueza de tonos y contraste sin que haya sido necesaria todavía aplicar ninguna corrección. Es de reseñar la aplicación por parte del laboratorio de un ligero recorte respecto del negativo original.
Si bien para la edición de las imágenes tomada con Portra 400 apenas tuve que realizar unos pequeños ajustes de exposición y contraste, en esta ocasión he aplicado el filtro Dfine 2  de Nik collection para la reducción del grano más grueso producido por un ASA 800. Si ampliamos la imagen podemos apreciar el grano y su grado de reducción
soco recorte originalsoco recorte editado
              Original escaneado de laboratorio                                                 Copia editada
Resumiendo, Kodak Portra 800 tiene las mismas cualidades que Portra 400 pero, lógicamente, un grano más grueso que requerirá un plus de edición por nuestra parte, o no si lo queremos considerar como una opción creativa. Las películas Kodak Portra  han tenido un alto rendimiento y en algunos aspectos son unas dignas competidoras de las imágenes obtenidas con medios digitales. 
Equipos y materiales utilizados:
Nikon FM2 jpgNIKKOR 50Kodak Portra 800








Mi Mochila Fotográfica: II Analógica Enfoque Manual

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Continuamos con el análisis de mi equipo fotográfico. En esta ocasión el analógico-manual.

En cuanto al transporte, soporte, iluminación y filtros tenemos los mismos elementos que para el equipo autofoco y que son la mochila Lowepro Mini Trekker (1), el trípode Manfrotto 190XPROB (2) con rótula 804RC2 (3), el flash Nikon Speedlight SB-28 (8) y los filtros variados (9) y que ya os comenté en Mi Mochila Fotográfica: I Analógica Autofoco.

La estrella del equipo es la cámara Nikon FM2 (4) una de las pocas posibilidades serias de su época dentro de la gama de reflex manuales, alta velocidad de sincronización (1/250 s). Robusta y fiable y el  detalle de poder trabajar sin pilas. Como decía el eslogan de sus folletos “Una Nikon para perfeccionistas” debido a la posibilidad de control total de todos los parámetros por parte del fotógrafo en lo que se refiere a enfoque, telemetría, profundidad de campo, etc. Aquí la tenéis acompañada del motor de arrastre  que hace las veces de empuñadura MD-12.

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En su momento, también se comercializo la Nikon FM2 con acabado cromado en su parte superior e inferior

En cuanto a las ópticas tenemos el angular Nikkor 28 3.5 (5) de modesta luminosidad para las ópticas de este rango. El angular-zoom Nikkor 28-85 3.5-4.5 (6) de aceptable luminosidad y suave y fácil enfoque.  Y el macro Tamron SP 90 2.5 (7) con tubo de extensión para el paso de 1:2 a 1:1, esta óptica es ideal para macro aunque es imprescindible el tubo de extensión para este fin y resulta también muy apropiado por su distancia focal (90 mm) para retrato.

Como es natural, todas las ópticas autofoco de la mochila autofoco se adaptaban en modo manual a la Nikon FM2 y las manuales de este sistema a la Nikon F90X pero sin la posibilidad del enfoque automático.

Mi Mochila Fotográfica: I Analógica Autofoco

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En esta ocasión os voy a mostrar que equipación llevo en mi mochila analógica autofoco, para una entrada posterior, mostraré la equipación de enfoque manual y próximamente también el material utilizado en fotografía digital. Empecemos:

Primero por el continente, el medio de transporte del equipo de un lugar a otro y que es la mochila Lowepro Mini Trekker (1), la tengo desde hace bastantes años y sigue vigente en el catálogo del fabricante aunque con sutiles variaciones en el diseño de la misma, sus dimensiones pueden parecer parcas (380 x 275 x 170) pero cabe todo el equipo que veis en la foto más un segundo cuerpo adicional, tiene capacidad para llevar un pequeño trípode gracias a los arneses de la parte inferior pero uno más grande –como el que se muestra en la imagen- ya resulta de difícil transporte. Al ser un modelo bastante antiguo no posee funda protectora contra la lluvia.

En cuanto al trípode tengo el Manfrotto 190XPROB (2) con rótula 804RC2 (3). Sus patas pueden adoptar múltiples posiciones y tiene nivel de burbuja. Es posible extender por completo la columna central y después girarla 90 grados para adoptar una posición horizontal para la fotografía macro y el uso de un ultra gran angular. La rótula es ágil y suave en su manejo aunque la cantidad de mandos la hace una tanto engorrosa en la práctica, para mi lo ideal sería una rotula de tipo joystick. Es una buena solución para un fotógrafo aficionado-avanzado resistiendo perfectamente hasta ópticas tele-zoom 80-200 de apertura amplia.

El buque insignia del equipo es la cámara Nikon F90X (4)  del segmento semi-profesional y adquirida en 1.996, fue un éxito comercial para la casa nipona basado en su robustez, fácil funcionamiento, su medición puntual y la medición matricial 3D –aspecto que la diferenciaba de F90-. En mi caso viene provista con la empuñadura y soporte vertical MB-10 y el respaldo MF-26 para las posibilidades de disparo en secuencias automáticas, exposiciones múltiples, horquillado y compensaciones de exposición, impresión de datos, exposición prolongada, etc.; características que ya vendrían de serie en su sucesora, la Nikon F100.

_MG_2083f90xpostParte posterior de la Nikon F90X donde se puede apreciar el respaldo MF-26

En cuanto a las ópticas tengo el Nikkor 28-70 2.8D (5) de luminosidad intermedia pero el único tipo “D”, por lo que se adapta perfectamente a la medición matricial 3D de la cámara y con una lente asférica híbrida. El Nikkor AF 50 1.8 (6), óptica fija estandard muy luminosa como suele ser habitual en este tipo de lentes. El Sigma Superwide 24 2.8 (7), óptica gran angular de precio muy razonable en su época en comparación con el angular de la marca Nikon pero con prestaciones de calidad similar. El Tokina AT-X 80-200 2.8 (8), un tele-zoom bastante luminoso y de calidad en su época, de precio asequible y que incomprensiblemente la casa Tokina no lo fabricado en su versión digital, acompañado del teleconvertidor Soligor C/D7 Tele-converter 2X (9).

La Nikon F90X, como era habitual en las cámaras de su época y segmento, carecía de flash incorporado que actuara como luz de relleno. Mi elección para la obtención de iluminación extra fue el Nikon Speedlight SB-28 (10), el tope de la gama Nikon en su momento, muy versátil, con número guia 38 y un display con una información clara y útil.

Para terminar, el resto del contenido de mi mochila fotográfica, esta formado por el cable control remoto Nikon MC-30 (11), accesorio que hoy en día todavía se comercializa y que esta equipado con la función de bloqueo de disparo; y por filtros (12) para las ópticas de distintas funcionalidades –polarizador, skylight, etc.- y marcas –Hoya, hama, etc.-

Bueno, este es el contenido de mi mochila fotográfica autofoco, que a pesar de la total preponderancia de la fotografía digital, al día de hoy sigo utilizando con resultados satisfactorios y a plena satisfacción.


En el Laboratorio Fotográfico: La esencia de lo que vemos y sentimos

La experiencia fotográfica puede ser y es mucho más profunda que la mera visualización de la imagen tomada. Con la fotografía en blanco y negro analógica se consigue una unión casi mística entre el fotógrafo y su obra.
Como en muchas facetas de mi vida, el camino a seguir es tan importante o incluso más que el objetivo final. Esto es lo que nos vamos encontrando por el sendero de la fotografía analógica:
Percepción y conocimiento de la imagen. Es la parte más abstracta y difusa del hecho fotográfico. Es la idea que surge en nuestra mente de lo que queremos fotografiar y la formación de la imagen en nuestro cerebro. En este caso el proceso creativo puede ser totalmente pensado y elaborado o surgir de una forma espontánea.
La toma de la imagen. El dedo presiona del disparador y detenemos el tiempo en el momento en que lo que vemos y lo que hemos creado mentalmente debe coincidir, es la parte del proceso fotográfico más efímero.
Proceso de laboratorio. Esta es la parte en la que el fotógrafo esta más unido con su obra: una lucha, que en mi caso me ha llevado incluso hasta un par de horas, entre una imagen latente y otra que he creado en mi mente; aquí es donde la máquina del proceso creativo funciona a gran velocidad y la experiencia llega a unos altos grados de satisfacción.
Empieza con la preparación de los componentes químicos en su justa medida para poder realizar el revelado. A continuación dejamos el cuarto de revelado en oscuridad, iluminados por una tenue luz roja, de manera que el nivel de concentración es máximo al no haber elementos visuales que nos despisten de nuestro propósito.
Primero exponemos la película -previamente revelada- mediante una ampliadora sobre una hoja de papel fotográfico para obtener una imagen latente. Aquí tenemos la primera percepción espiritual de que algo existe aunque no lo veamos. A continuación pasamos el papel a un cubeta con líquido revelador.
En este momento nos encontramos en lo que es para mi el momento más mágico y de éxtasis del proceso fotográfico y que ningún proceso digital ha conseguido superar, que no es otro que la paulatina aparición de la imagen sobre el papel, este es el momento, el punto de inflexión por el que estoy convencido de que la fotografía es arte y que yo en mayor o menor medida he colaborado en crearlo.
Sí, con cámaras digitales y con Photoshop podré conseguir unos resultados más satisfactorios pero nunca estaré anímicamente tan cerca de una imagen como en el momento del revelado en blanco y negro en un laboratorio fotográfico químico.
Al final del primer capítulo del libro de Ansel Adams “La Copia”, explica magistralmente como debe estar preparado el fotógrafo ante la creación de su obra: “Verá que es una delicia ver surgir las copias en el revelador y comprobar que su visualización original ha llegado a realizarse, o en muchos casos, a intensificarse mediante sutiles alteraciones de valor. Naturalmente, evocará el motivo, y no resulta fácil disgregar el juicio que le merece la copia ante usted de su sensación del motivo. Debería esforzarse por recordar la visualización –lo que vio y sintió- en el momento de efectuar la exposición. No se deje atrapar por procesos rígidos, la esencia del arte es la fluidez para referirse a un concepto ideal”
Nota: La fotografías que acompañan este artículo fueron procesadas por mi en el laboratorio del Centro de Estudios Fotográficos de Mallorca y en otro de pequeñas dimensiones montado y organizado en mi casa. Las imágenes están escaneadas tal cual de la copias obtenidas por métodos químicos.